jueves, 25 de agosto de 2016

Argentina integra una iniciativa global para combatir la resistencia a los antimicrobianos


Marcelo Galas es jefe del Departamento de Bacteriología 
del Instituto Nacional de Enfermedades Infecciosas (ANLIS) y consultor de la OPS.

Gracias al Ministerio de Ciencia, el país se posiciona como el primero de la región en formar parte de EXEDRA, un proyecto global de investigación y desarrollo de herramientas para combatir un problema que afecta de manera creciente a la población mundial.

Cuando en 1928 Alexander Fleming descubrió la penicilina –que permitió desarrollar la cura contra muchas enfermedades microbianas y salvar millones de vidas– nadie sospechaba que esta respuesta se reconvertiría ante un nuevo desafío en el siglo XXI.

En la actualidad, la resistencia a los antimicrobianos se configura como un problema real a escala planetaria. Es que las bacterias también evolucionan y esa selección hace que estos microorganismos adquieran resistencia a medicamentos a los que originalmente eran vulnerables.

Por lo tanto, no es suficiente sólo desarrollar nuevos fármacos porque las bacterias, mediante el proceso de presión selectiva, siempre encontrarán la manera de convertirse en resistentes y dejen de responder al tratamiento ordinario, lo que puede dar lugar a enfermedades prolongadas con mayor riesgo de muerte.

En pos de estas demandas, la Unión Europea puso en marcha la Iniciativa de Programación Conjunta sobre resistencia a los antimicrobianos (JPIAMR, por sus siglas en inglés).

El programa propone un abordaje conjunto y coordinado de este problema, a través del establecimiento de una agenda global y la posterior coordinación de fondos de los países miembro para financiar investigaciones que buscan paliar esta problemática.

En ese contexto, mediante el proyecto “Expansión de la iniciativa de programación conjunta europea en la resistencia a medicamentos a los antimicrobianos” (EXEDRA, por sus siglas en inglés), la Argentina es la única nación latinoamericana que integra el capítulo global de esta iniciativa.

El principal objetivo de EXEDRA –cuyo presupuesto alcanza los € 2.149.202 y de los cuales el Ministerio recibirá € 55.000–  es ampliar el radio de acción de la JPIAMR, crear una estructura de gobierno sostenible para fondos nacionales y apoyar la implementación de la agenda estratégica de investigación en antimicrobianos.

“La relación que tiene el Ministerio de Ciencia con Europa desde hace años hizo posible que Argentina se incorporara junto con Canadá a la iniciativa, como los primeros países extra europeos”, explica Marcelo Galas, jefe del Departamento de Bacteriología del Instituto Nacional de Enfermedades Infecciosas (ANLIS), y consultor de la Organización Panamericana de la Salud (OPS).

“Nuestro país tiene un rol muy importante por varias razones: primero porque el Ministerio ya tiene trabajos hechos en estos aspectos y además está en el consejo directivo de la iniciativa europea.

Por otro lado, tiene un liderazgo muy fuerte a la resistencia a antimicrobianos en la región, siendo hoy un referente latinoamericano en la materia”.

Coordinado por el Consejo Sueco de Investigación junto a un consorcio formado por otras 13 instituciones de Francia, Rumania, Alemania, Israel, España, Reino Unido, Polonia, Países Bajos, Canadá y Argentina, el Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación productiva es el único socio latinoamericano de la iniciativa.

La colaboración se enmarca dentro del Programa HORIZONTE 2020, octavo Programa Marco (PM) de la Unión Europea para Investigación e Innovación, llevado adelante desde la Oficina de Enlace Argentina-Unión Europa, perteneciente a la Dirección Nacional de Cooperación e Integración Institucional de la cartera científica.

El período de ejecución comprende los años 2014 a 2020, con un presupuesto de € 80.000 millones.

Uso y mal uso de fármacos

Según organismos oficiales europeos, la predicción es que en 2050 –sólo 35 años en el futuro– unas 10 millones de personas morirán cada año por resistencia a los antimicrobianos, con un costo estimado de 100.000 millones de dólares para la sociedad.

Así, la resistencia a antimicrobianos es un tema abarcativo e involucra a una diversidad de actores:

“Se está haciendo selección de resistencia a antimicrobianos en muchos ámbitos diferentes: en salud humana, en los hospitales, a nivel comunitario y también en todo lo que es producción de alimentos, porque hoy se usan más antibióticos en producción de carne –sobre todo de cerdo y pollo– que en salud humana”, consigna Galas.

La presión de selección redunda en que la resistencia sea altísima en algunos países, sobre todo en aquellos donde el uso de antimicrobianos es indiscriminado.

En esa lista entran Asia y Latinoamérica, dado que existe mucho uso y dificultades de control por parte de los organismos gubernamentales.

“En algunos casos incluso se llega a la era preantibiótica, porque existen infecciones hoy en día que en muchos casos son intratables”, advierte el científico.

En la puesta en marcha de EXEDRA la Oficina de Enlace Argentina-Unión Europea será el vínculo del proyecto tanto a escala nacional como regional, con la colaboración de los doctores Galas y Alejandro Petroni del Departamento de Bacteriología del ANLIS, además de Daniel Gómez, quien se desempeña como punto nacional de contacto en el área de salud ante la Comisión Europea.

En ese sentido, Galas señala: “Argentina participa desde hace más de 20 años en la iniciativa latinoamericana de resistencia a antimicrobianos que se nuclea en la OPS.

Mi rol allí será trabajar para que se pueda extender a la región.

Hay mucha capacidad instalada y mucho potencial para llevar este proyecto adelante”.

Con los tres expertos participando desde distintas instancias de articulación, la perspectiva es alentadora:

“Estamos en un momento bisagra, porque tenemos la posibilidad de generar planes nacionales en todos los países de Latinoamérica y articularlos de la mejor manera”, finaliza el consultor.

Mincyt


jueves, 30 de junio de 2016

El CONICET posiciona sus tecnologías en Europa


Representantes de los países de América Latina en Enterprise Europe Network (EEN). 
Foto: gentileza Fundación para el Conocimiento madri+d.

El Consejo participó como institución miembro del Nodo Argentina de una reunión regional de la Enterprise Europe Network junto a países de América Latina.

La Eurocámara en Argentina, la Dirección de Vinculación Tecnológica y Social del CONICET y la Unión Industrial Argentina, coordinadas por la Cooperación Internacional con Empresas de la Dirección de Relaciones Internacionales del Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación Productiva conforman el Nodo Argentina de la Enterprise Europe Network (EEN), un programa insignia de la Unión Europea destinado a ofrecer apoyo a las PyMEs y centros de investigación, tanto públicos como privados, en procesos de innovación y crecimiento.

Invitados por la Agencia Ejecutiva de la Pequeña y Mediana Empresa (EASME)- delegación de la Comisión Europea de la EEN-, los países de Perú, Chile, México, Brasil, Paraguay y Argentina que funcionan como Business Cooperation Centre (Centro de Cooperación Empresariales) participaron el pasado 14 y 15 de junio de un encuentro anual en Madrid, España.

Como representante de la Dirección de Vinculación Tecnológica del CONICET participó Mariana Miguez Murillas, integrante del Área Vinculación con el Sector Productivo, quien expresó:

“La Enterprise Europe Network cuenta con una plataforma clave para mostrar tecnologías en el mercado europeo pero también es una herramienta muy valiosa para implementar acciones de marketing, recibir asesoramiento, establecer contactos con empresas y organizar misiones comerciales.

Es muy reconocida en el continente y está enfocada a las PyMES  europeas.


Foto: gentileza Fundación para el Conocimiento madri+d

En la actualidad posee alrededor de 600 organizaciones inscriptas provenientes de 60 países”.

“Formar parte de esta iniciativa nos permite interactuar con empresas europeas y centros de investigación de diversos países, como también posicionar tecnologías desarrolladas por investigadores del Consejo en Europa”, comentó Miguez Murillas y agregó:

“Argentina está muy bien posicionada pero el desafío es generar posibilidades de vinculación tecnológica.

El objetivo de este año va enfocado a eso y además en conformar un bloque regional entre los países latinoamericanos”.

La plataforma abre la posibilidad de generar múltiples oportunidades de negocio, asociación y financiamiento a las empresas e instituciones que la integran.

Cada miembro puede acceder a los proyectos propuestos en función a su área de interés y a la oferta tecnológica disponible -la cual se forma a partir de lo que cada institución propone-.

“Actualmente el CONICET tiene nueve tecnologías publicadas en relación a las áreas de Probióticos, Biotecnología y Tecnologías de la Información y la Comunicación (TICs) que fueron seleccionadas por su potencial demanda en el mercado europeo”, asegura la representante del CONICET en la EEN.

Asimismo manifestó que hay que tener en cuenta las limitaciones que existen respecto a cuestiones de licencias y patentes que difieren entre un país y otro y que de ello dependen las tecnologías que se propongan.


Foto: gentileza Fundación para el Conocimiento madri+d

Los dos días fueron fructíferos para la capacitación.

De la mano de especialistas los representantes latinoamericanos pudieron empaparse de diferentes aspectos de la Red tales como sus objetivos,

Acuerdos de Cooperación, planificación de eventos, administración operativa, promoción y comunicación de las actividades y servicios, técnicas y conocimientos sobre el proceso de asociación a la red, la organización de mesas de negocios orientadas a resultados y elaboración de perfiles  (empresarial, tecnológico y de investigación).

Por último, el encuentro incluyó la participación en el evento GENERA Brokerage– ´

Encuentros de Cooperación Tecnológica en Energía y Medio Ambiente´-, donde CONICET pudo compartir rondas de negocio con potenciales contrapartes europeas relacionadas con la temática.

CONICET



domingo, 15 de mayo de 2016

Nueva vida para los residuos de la huerta almeriense en forma de envases y superalimentos

Seis empresas y cuatro centros tecnológicos han puesto en marcha el proyecto BIOVEGE

Seis empresas y cuatro centros tecnológicos han puesto en marcha el proyecto BIOVEGE. Subvencionado por CDTI a través del programa Innterconecta y apoyado por el Ministerio de Economía y Competitividad, el proyecto pretende dar salida a las enormes cantidades de residuos hortofrutícolas que genera la huerta de Andalucía en forma de productos de alto valor añadido como envases sostenibles con propiedades mejoradas, y aditivos o conservantes para la preparación de alimentos saludables.

Anualmente, en Andalucía se producen unas 500.000 toneladas de subproductos hortícolas que no tienen demanda en forma de compost, biogás ni piensos, de forma que su destino es mayoritariamente el vertedero.

Para dar una segunda vida a estos desechos en forma de productos de alto valor añadido, el proyecto en el que AIMPLAS participa como coordinador técnico propone dos vías de valorización: la extracción de compuestos alimenticios para obtener conservantes alimentarios e ingredientes bioactivos, y la hidrolización de los residuos para obtener alcoholes a partir de sus azúcares que permitan mejorar los bioplásticos existentes para su utilización como envase de los propios productos hortofrutícolas.

Liderado por Alhóndiga La Unión, en el proyecto participan también otras cinco empresas como Torres Morente, Domca, Neol, Ecoplas y Morera y Vallejo, así como AIMPLAS y otros tres centros de investigación como son Tecnalia, Cidaf y Las Palmillas Fundación Cajamar.

Cada uno de los socios aportará su conocimiento en una fase del proyecto.

Desde la valorización de los residuos hasta la elaboración y validación de los nuevos envases e ingredientes bioactivos.

Recubrimientos comestibles y superalimentos
En el caso de los conservantes e ingredientes, el proyecto aporta una ventaja competitiva respecto a los productos que existen actualmente en el mercado en cuanto a su coste.

Los ingredientes bioactivos tienen un elevado precio, pero su obtención a partir de residuos sin un valor en el mercado resolvería este inconveniente.

El proyecto BIOVEGE prevé el desarrollo de conservantes naturales en forma de recubrimientos comestibles así como la extracción de ingredientes bioactivos en forma de emulsiones hidrofóbica y lipofílica en microcápsulas que permitan al organismo asimilarlos con mayor facilidad.

Envases sostenibles mejorados para hortofrutícolas

Por otra parte, BIOVEGE permitirá obtener nuevos alcoholes grasos a partir de los azúcares que contienen los residuos de alimentos como el melón, la sandía, el pepino, el pimiento y el calabacín.

Con ellos se espera obtener nuevos grados de biopoliésteres plastificados que permitan elaborar mallas y films para envases retráctiles destinados a la conservación y envasado de los propios productos hortofrutícolas, en línea con las políticas de economía circular de la Unión Europea.

Para más información:
www.aimplas.es
quimicaysociedad.org

viernes, 6 de mayo de 2016

Nueva estrategia de biocontrol en cultivos


Sebastián Stenglein y María Moreno. 
Foto: gentileza investigadores

La producción hormonal de la bacteria Pseudomonas fluorescens protege a las plantas de la acción de organismos patógenos.

Investigadores del CONICET participaron de un estudio que muestra que la producción de la hormona citoquinina por parte de la bacteria Pseudomonas fluorescens tiene la capacidad de proteger a la planta del daño causado por otra bacteria, Pseudomonas syringae, un microorganismo patógeno comúnmente utilizado como modelo.

Este estudio permite pensar una nueva forma de biocontrol o control biológico frente a algún estrés, que es el deterioro de los cultivos producido por factores bióticos –organismos vivos- y abióticos –componentes sin vida que determinan el espacio físico- que los rodean.

Las causas de estrés abiótico pueden ser, por ejemplo, la falta de luz y de agua, las temperaturas extremas o la contaminación atmosférica; el estrés biótico se debe comúnmente o la competencia con otras plantas o a la acción de patógenos como pueden ser los virus o algunos microorganismos como hongos y bacterias.

“Lo interesante de esta investigación es que si bien se mantiene dentro del ámbito de la ciencia básica tiene potenciales aplicaciones en el campo de la agricultura al proveer un nuevo concepto en lo que es biocontrol, dado que permite mediante la infiltración o rozamiento con bacterias benéficas proteger a los cultivos contra patógenos, sin contaminar el ambiente con pesticidas químicos”, opina Sebastián Stenglein, investigador independiente del CONICET en el Laboratorio de Biología Funcional y Biotecnología (BIOLAB).

Stenglein es uno de los tres argentinos que participaron del proyecto que se realizó principalmente en la Universidad de Graz, en Austria.

Las otras argentinas son María Virginia Moreno, investigadora adjunta del CONICET en el mismo laboratorio que Stenglein e Inés García de Salamone, quien trabaja en la Facultad de Agronomía de la UBA.

Los resultados de la investigación fueron recientemente publicados en un artículo aparecido en Scientific Reports.

Las plantas conviven naturalmente tanto con organismos benéficos, que promueven su crecimiento y desarrollo, como con patógenos, que pueden reducir su productividad y afectar sus funciones fisiológicas hasta llegar incluso a producir su muerte.

“Frente a los ataques infecciosos las plantas producen, a modo de resistencia, una serie de hormonas entre las que se destacan el etileno, el ácido jasmónico y el ácido salicílico, que las protegen contra los patógenos necrotróficos –que matan a las células y se alimentan de ellas- y biotróficos, que son aquellos que se alimentan únicamente de células vivas, y por eso causan menos daño que los primeros”, explica Stenglein.

Más allá de estas tres fitohormonas –hormonas producidas por las plantas-hay otras que también cumplen funciones importantes, como las citoquininas, que además de favorecer el desarrollo de las plantas las protegen de los patógenos hemibiotróficos -como P. syringae– que son aquellos que en la etapa inicial de la infección mantienen a las células vivas pero las matan una vez avanzada.

“P. syringae puede afectar diferentes cultivos, como el tabaco, el tomate, la cebolla o la papa.

En Arabidopsis, planta utilizada como modelo en el estudio realizado, los síntomas van desde la clorosis –que es cuando la hoja se pone amarillenta- a la necrosis, que es la muerte de células y tejidos”, cuenta el investigador.

Si bien los investigadores ya sabían que la P. fluorescens era una bacteria benéfica y que la citoquininas producidas por las plantas las protegían contra patógenos hemibiotróficos, no sabían a ciencia cierta si la generación de esta hormona por parte de aquella bacteria también podía bridar resistencia a la planta.

Los experimentos realizados probaron que aquellas plantas infiltradas con P. fluorescens sufrían un daño menor al ser inoculadas con P. syringae y corroboraron que el mecanismo defensivo activado por la bacteria está vinculado con la producción de citoquininas.

“Lo primero que hicimos fue comprobar que las hojas de la plantas que habían sido tratadas con P. fluorescens mostraban menores síntomas de clorosis y necrosis tras ser inoculadas con P. syringae que las de aquellas que no habían sido infiltradas con la bacteria.

Luego infiltramos a Arabidopsis con cepas de P. fluorescens mutantes de citoquinina –que generan una concentración mucho menor de esta hormona- y, por otro lado, simplemente aplicamos citoquininas artificialmente en la planta.

Mientras en el primer caso se comprobó que no se neutralizaban los síntomas patológicos, en el segundo se pudo verificar que sí”, relata el investigador.

Por último, los investigadores quisieron ver si la acción protectora de las citoquininas necesitaba de la interacción con alguna fitohormona y llegaron a la conclusión de que, efectivamente, su capacidad de brindar resistencia al cultivo dependía en buena forma de la producción de ácido salicílico por parte de la planta.

“Nuevamente, para confirmar estos resultados, tuvimos que realizar una larga serie de experimentos en los cuales se trabajó fundamentalmente con diferentes tipos de mutantes de Arabidopsis, es decir, tipos de la planta con baja producción de distintas hormonas.

Así, pudimos comprobar que el éxito de las citoquininas de P. fluorescens para generar resistencia al estrés causado por el patógeno está vinculado mayormente a la capacidad de la planta de producir ácido salicílico y no otras fitohormonas.

Las citoquininas y el acido salicílico actúan sinérgicamente –o sea, de manera combinada- para proteger el cultivo”, sintetiza Stenglein.

Sebastián Stenglein es investigador independiente del CONICET en el Laboratorio de Biología Funcional y Biotecnología (BIOLAB) de la Facultad de Agronomia de Azul (UNCPBA), vinculado al Instituto de Investigaciones en Biodiversidad y Biotecnología (INBIOTEC, CONICET).

Para acceder al artículo haga click en el enlace

Por Miguel Faigón
Sobre investigación:
Dominik K. Großkinsky. University of Copenhagen y University of Graz.
Richard Tafner. University of Graz.
María V. Moreno. Investigadora adjunta. Univesrsiy of Graz y BIOLAB-
Sebastián. A. Stenglein. Investigador independiente. University of Graz y BIOLAB.
Inés E. García de Salamone. Facultad de Agronomía (UBA).
Louise M. Nelson. University of British Columbia Okanagan Campus.
Ondrej Novák. Palacký Unoversity.
Mrioslav Strnad. Palacký Unoversity.
Eric van der Graff. University of Copenhagen y University of Graz.
Thomas Roitsch. University of Copenhagen y University of Graz

conicet.gov.ar



Barañao firmó acuerdo con la Universidad La Sapienza de Roma

Barañao firmó acuerdo con la Universidad La Sapienza de Roma

El ministro de Ciencia, Dr. Lino Brañao, firmando el memorando de entendimiento con Eugenio Gaudio, rector de la Universidad La Sapienza de Roma.

En el marco de la misión oficial a Italia, el Ministro de Ciencia además se reunió con funcionarios y referentes del ámbito educativo, científico e industrial.

La gira continuará en Estados Unidos.

El ministro de Ciencia, Tecnología e Innovación Productiva, Dr. Lino Barañao, visitó la ciudad de Roma, Italia, en el marco de la misión oficial que comenzó el 4 de mayo pasado en dicho país y se extenderá hasta el 13 del corriente mes en California, Estados Unidos.

Durante su visita, el Ministro selló un memorando de entendimiento con el rector de la Universidad La Sapienza de Roma, Eugenio Gaudio, con la finalidad de promover entre el Ministerio de Ciencia y la institución italiana la formación de recursos humanos y el desarrollo de proyectos interdisciplinarios, especialmente con el Centro Internacional de Diseño del Conocimiento “Tomás Maldonado”, ubicado en el Polo Científico Tecnológico.

A lo largo de su estadía, Barañao además mantuvo distintos encuentros con referentes en ciencia y tecnología de Italia.

Barañao firmó acuerdo con la Universidad La Sapienza de Roma

Barañao junto a la ministra de Educación, Stefania Giannini.

Uno de ellos fue con su par de Educación, Stefania Giannini, con quien analizó la cooperación bilateral desarrollada hasta el momento.

Ambos ministerios destacaron la fuerte colaboración existente y la importancia que reviste para los dos países el estudio del mar.

Asimismo, la reunión con el presidente de la  Confederación General de la Industria Italiana (COFINDUSTRIA), Giorgio Squinzi, fue la primera luego del acuerdo sellado el pasado mes de marzo.

En este encuentro las partes acordaron trabajar en energías renovables, maquinaria agrícola, alimentos y trasporte.

El Ministro también se entrevistó con el presidente del Consejo Nacional de Investigación (CNR), Massimo Inguscio, con el que acordó trabajar en áreas de bioeconomía, así como también realizar un workshop en ciencias del mar en el marco del acuerdo suscripto en 2014.

Barañao firmó acuerdo con la Universidad La Sapienza de Roma

Barañao junto al presidente del Consejo Nacional de Investigación (CNR), Massimo Inguscio.

La gira concluyó con una reunión con miembros de la Red de Científicos Argentinos en Italia (RCAI) del Programa RAICES (Red de Argentinos Investigadores y Científicos en el Exterior) que tiene como objetivo promover la repatriación y la vinculación de científicos argentinos que residen fuera del país.

El coordinador de la RCAI, Dr. Maximiliano Romero, repasó el trabajo realizado por la red y comentó el proyecto en el cual se encuentran trabajando, donde científicos argentinos que residen en Italia y trabajan en distintas especialidades puedan trabajar de manera interdisciplinaria.

Barañao firmó acuerdo con la Universidad La Sapienza de Roma

Barañao junto a la Red de Científicos Argentinos en Italia (RCAI).

La misión oficial se extenderá hasta el 13 de mayo en California, Estados Unidos.

Allí, Barañao tiene pautado visitar empresas y universidades líderes en investigación y contactarse con industrias innovadoras en tecnologías de la información y comunicaciones (TIC), biomedicina, infraestructura, industrias culturales y creativas, y energías renovables.


jueves, 28 de abril de 2016

Visitas a centros de investigación franceses dedicados a la transformacion de biomasa


La transformación de la biomasa renovable en el mundo se ha constituido como uno de los temas prioritarios tanto por sus impactos ambientales como energéticos.

Es así que los países centrales así como muchos emergentes se encuentran invirtiendo sumas considerables de recursos para encontrar nuevas formas de aprovechamiento de la molécula de carbono contenida en cultivos y residuos orgánicos de todo tipo.

En línea con esta tendencia y como parte de una misión a Francia por el lanzamiento de un proyecto que estamos emprendiendo con la Unión Europea “Babetreal V” se realizaron visitas a centros y laboratorios de referencia en este tema en el sur de Francia que participan de este proyecto orientado a los biocombustibles de segunda generación y al aprovechamiento de todos los subproductos generados.

En el informe se describen los lineamientos, formas organizativas productos y objetivos de los centros visitados así como las oportunidades de complementación que ofrecen a profesionales de nuestro país para desarrollar temas específicos en esta área en dichos ámbitos de excelencia.

Por: Jorge Antonio HILBERT


Se realizó una misión a Toulouse Francia a fin de participar de la reunión general de planificación del proyecto Babetreal lV de la Unión Europea en donde el INTA tiene participación en varios módulos siendo el Instituto de Ingeniería Rural responsable metodológico uno de ellos.

Asistieron investigadores técnicos de Francia, Portugal, España, Méjico, Uruguay y Alemania. También se encontraban representantes de cooperativas de productores agropecuarios de Francia

La reunión se desarrolló en el Instituto Politécnico Nacional de Toulouse  INPT en la Ecole Nationale des Ingénieurs en Arts Chimiques et Technologiques.

El INPT posee seis campus en Toulouse y uno en Tarbeses con 21 laboratorios de investigación de alta complejidad.

Tiene una matrícula de 6000 estudiantes y proyectos de investigación y desarrollo con 26 países.

La inversión en investigación ronda los 100 millones de Euros anuales con una importante producción científica y tecnológica medible por medio de más de 200 patentes exitosas

Descargar archivos de este documento
centros_de_investigacion_de_francia.pdf

inta.gob.ar/iir





sábado, 23 de abril de 2016

Encuentro de negocios para abordar los retos del desarrollo en Argentina


El Instituto Nacional de Tecnología Industrial lo invita a participar de un encuentro de negocios para abordar los retos del desarrollo en Argentina, identificando negocios innovadores entre los diversos agentes del ecosistema de innovación tanto de Europa como de Argentina, incluyendo grandes empresas, pymes, centros de desarrollo tecnológico, administraciones públicas, asociaciones, etc.

La misión técnica de ELAN Network "Tecnología e Innovación para la Generación de Oportunidades de Negocios entre Argentina y la Unión Europea (Energías Renovables, biotecnología y TICs) "se realizará del 17 al 20 de mayo del 2016 en la sede de CAME, 25 de mayo 457.

Para inscribirse,
ingrese aquí.

inti.gob.ar



miércoles, 20 de abril de 2016

El ministro de Ciencia Dr. Lino Barañao, se reunió con el director del ICGEB-Italia Dr. Mauro Giacca

Durante el encuentro conversaron sobre futuros proyectos de cooperación científica y tecnológica entre ambos organismos. Además, analizaron los avances en materia de investigación genética y nuevas terapias en enfermedades degenerativas.

El ministro de Ciencia, Tecnología e Innovación Productiva, Dr. Lino Barañao, se reunió con el director del Centro Internacional de Ingeniería Genética y Biotecnología (ICGEB-Italia), Dr. Mauro Giacca

Durante el encuentro conversaron sobre futuros proyectos de cooperación científica y tecnológica entre ambos organismos.

Además, analizaron los avances en materia de investigación genética y nuevas terapias en enfermedades degenerativas.

Mincyt



viernes, 11 de marzo de 2016

Argentina afianza la cooperación científica con Alemania

 Argentina afianza la cooperación científica con Alemania

De izq. a derecha: Sr. Stefan Schneider; el embajador de Alemania Bernhard Graf von Waldersee; el Dr. Thomas Rachel; el Dr. Miguel Angel Blesa; la Ing. Águeda Menvielle y el Ing. Jorge Aguado.

Durante el encuentro realizado en el Polo Científico, se presentaron los proyectos de trabajo en conjunto y se expuso el estado de avance de los ejes que ambos países consideran estratégicos para la ciencia y la tecnología.

El Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación Productiva fue sede de la Quinta Reunión de la Comisión Conjunta en Ciencia y Tecnología Argentino-Alemana.

El evento realizado ayer fue presidido por el secretario de Planeamiento y Políticas en Ciencia, Tecnología e Innovación, Dr. Miguel Angel Blesa, y por el viceministro del Ministerio Federal para la Educación y la Investigación de la República Federal de Alemania (BMBF), Dr. Thomas Rachel.

“Argentina es para nosotros un socio clave.

Hay una prioridad política clara en la inversión y ampliación de recursos en ciencia y tecnología en ambos países.

Comisiones como la que nos reúne dan cuenta de los caminos conjuntos”, enfatizó Rachel al inicio del encuentro.

 Argentina afianza la cooperación científica con Alemania

''Argentina es para nosotros un socio clave'' enfatizó el Dr. Thomas Rachel al inicio del encuentro.

Por su parte, el Dr. Blesa señaló:

“La cooperación con Alemania es de larga tradición y central en nuestro desafío por poner a la ciencia, la tecnología y la innovación al servicio del desarrollo sustentable de nuestro país”.

Asimismo, formaron parte de la reunión la directora nacional de Relaciones Internacionales, Ing. Águeda Menvielle; el embajador de la República Federal de Alemania en Argentina, Bernhard Graf von Waldersee; el jefe de la división de América del BMBF, Sr. Stefan Schneider; el presidente de la Fundación Argentina de Nanotecnología (FAN), Ing. Daniel Lupi; el gerente de desarrollo científico y tecnológico del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Tecnológicas (CONICET), Dr. Jorge Tezón; el director del Instituto de Investigación en Biomedicina de Buenos Aires (IBioBA) – Instituto Partner de la Sociedad Max Planck (IBioBA-CONICET-MPSP), Dr. Eduardo Artz; el representante de la oficina Max Planck para Latinoamérica, Dr. Andreas Trepte y el subsecretario de Políticas de la cartera científica, Ing. Jorge Aguado.

En su discurso, el embajador Graf von Waldersee afirmó que “estamos en presencia de una muy buena y fructífera cooperación.

Debemos continuar organizando comisiones para la evaluación de propuestas y proyectos conjuntos”.

Por su parte, la Ing. Menvielle destacó:

“Hoy Argentina se encuentra entre los diez países principales de participación en el marco de los programas de la Unión Europea. Contamos con 230 acuerdos intergubernamentales y llevamos 90 científicos repatriados desde Alemania”.

Argentina afianza la cooperación científica con Alemania

La Ing. Menvielle destacó la importancia y trayectoria de cooperación bilateral con la nación europea.

Durante la primer parte del día se realizaron reuniones de trabajo organizadas en comisiones temáticas.

La cooperación en el ámbito educativo, que se lleva adelante a través del Centro Universitario Argentino Alemán (CUAA-DAHZ) desde 2010, fue presentada por dos integrantes del organismo, la Dra. Graciela Humbert Lan y el Sr. Dirk Schüller, quien describió el estado actual del vínculo:

“Hay muchos estudiantes interesados en carreras científicas, por lo tanto, los subsidios en movilidad deben aumentar.

No sólo a través del incentivo en investigación sino también en las prácticas en empresas.

Convivimos con una fuerte necesidad de calificarnos internacionalmente”.

A su vez, enfatizaron sobre el objetivo de desarrollar carreras binacionales de doble titulación las cuales contarán con un financiamiento de 135 mil euros por año calendario.

Argentina afianza la cooperación científica con Alemania

El Dr. Eduardo Trigo presentó los avances en bioeconomía.

A la fecha, se registran 12 carreras binacionales activas; aproximadamente 50 alumnos entre maestrías y doctorados, y 10 egresados.

Las disertaciones que continuaron a lo largo de la mañana tuvieron como segundo eje a las áreas estratégicas y la cooperación con CONICET, los avances en  nanotecnología (Fundación Argentina de Nanotecnología –FAN-), los asuntos espaciales (Comisión Nacional de Actividades Espaciales – CONAE-) y la agroindustria (Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria –INTA-).

En representación del vínculo con CONICET, el Dr. Tezón realizó un raconto que incluyó a los 34 proyectos de cooperación bilateral, las dos unidades mixtas consolidadas entre ambos países, en referencia al Observatorio Argentino – Alemán de Geodesia (AGGO) y al instituto Max Planck, y los 11 grupos asociados en especialidades como las ciencias de la tierra, la bioeconomía, las ciencias sociales, la ingeniería, las ciencias agrarias, la biología, la nanoelectrónica, la biomedicina y las ciencias de la atmósfera, entre otras.

En lo que respecta a las áreas de mutuo interés, como ser la nanotecnología, se consideró fundamental la inversión para el desarrollo de actividades de I+D en esta temática, así como el desarrollo de plataformas que faciliten el acceso a la información y el intercambio de conocimiento entre los científicos de cada país.

En lo que hace a la bioeconomía y biotecnología, se destacó como uno de los principales sectores para las proyecciones del Plan Argentina Innovadora 2020 que, a su vez, contempla instancias de cooperación con Alemania con perspectivas de alcance regional.

Durante la segunda parte de la jornada, las temáticas abordadas contaron con ponencias sobre medio ambiente, geología, oceanografía, astrofísica, biomedicina, becas y proyectos en curso, y potencialidades para el futuro próximo.

En esta instancia se presentó a una de las más iniciatvias de mayor envergadura entre ambos países, el instituto Max Planck.

Argentina afianza la cooperación científica con Alemania

El representante de la oficina Max Planck para Latinoamérica, Dr. Andreas Trepte.

El Dr. Andreas Trepte, representante de esta institución en Latinoamérica por la delegación alemana, afirmó:

“Para nosotros es muy importante tener una oficina en Argentina.

Es un modo de entender el comportamiento de la región. Juntos estamos en el camino de generar valor agregado”.

En suma, resaltó que esto ya permitió la formación de más de 200 científicos argentinos.

Por su parte, el director del IBioBA, Eduardo Artz, se refirió a dicha iniciativa como un modo de “institucionalizar las colaboraciones en un grado superior”,  y agregó que “hace ya cinco años tenemos dos grupos alemanes trabajando en nuestros laboratorios”.

 Argentina afianza la cooperación científica con Alemania

El director del IBioBA – Instituto Partner de la Sociedad Max Planck, Dr. Eduardo Artz, presentó una de las iniciativas de mayor envergadura entre ambos países.

Asimismo, se conversó sobre la necesidad de instalar en la agenda 2016 las investigaciones referentes a las ciencias marinas y oceanográficas.

En este marco se presentaron los objetivos centrales de la iniciativa argentina Pampa Azul, las  zonas e investigaciones en el Mar Argentino; así como las propuestas temáticas y logísticas para la cooperación con Alemania a mediano y corto plazo.

Estas temáticas se establecieron como prioritarias para la divulgación científica y su posicionamiento en la opinión pública y el interés general.

Del mismo modo, se detallaron las actividades en curso para la popularización de la ciencia y la tecnología en ambos países.

Hacia el final de la jornada, se realizó la firma del acta final del encuentro y ambas partes acordaron celebrar la próxima reunión de la Comisión en la nación europea.

 Argentina afianza la cooperación científica con Alemania

Quinta Reunión de la Comisión Conjunta en Ciencia y Tecnología Argentino-Alemana.

Estado de cooperación con Alemania

Alemania y Argentina mantienen una larga trayectoria en cooperación científica y tecnológica desde 1969.

Entre sus acciones se pueden destacar el otorgamiento de becas de formación de recursos humanos, movilidad de investigadores en el marco de proyectos conjuntos de investigación, la creación de centros binacionales y la ejecución de proyectos de investigación y desarrollo.

Todo esto se materializa en el trabajo con el Ministerio Federal de Educación e Investigación ; el Servicio Alemán de Intercambio Académico (DAAD); la Sociedad Max Planck con la cual se ha asociado para la creación del Instituto de Biomedicina de Buenos Aires (IBioBA CONICET-Max Planck); la Fundación Alemana de Investigación Científica; el Instituto Leibniz de Investigación en Materiales y Estado Sólido de Dresden, el Instituto Fraunhofer  y el Centro Universitario Argentino-Alemán .

Además, se destaca el funcionamiento de la Red de Científicos Argentinos en Alemania (RCAA), dependiente del programa RAICES (Red de Argentinos Investigadores y Científicos en el Exterior), conformada por 219 investigadores argentinos.

Hasta la fecha se registran 87 científicos repatriados de Alemania en nuestro país.

También se desarrollaron proyectos de cooperación multilateral en el marco de acciones junto a la Unión Europea, la creación del Centro Tomás Maldonado en el Polo Científico Tecnológico, entre otras iniciativas.

Mincyt



martes, 1 de marzo de 2016

Medicina tradicional: cuando la farmacia está en el huerto


Señoras intercambiando plantas de alfalfa.

Antropólogas del Conicet y de la Universidad de Lodz, Polonia, mostraron que en el norte de Misiones las familias conservan sus plantas medicinales en los espacios peridomésticos, eje de un importante circuito que va del campo a la ciudad y viceversa

í como aquellos forzados al exilio se llevan fotos, libros y objetos personales que de alguna manera los unen al mundo que dejan atrás, cuando los pobladores del norte de Misiones se trasladan del campo a la ciudad se llevan consigo un repertorio de plantas medicinales.

"Las huertas familiares, aún en el contexto urbano, contribuyen al mantenimiento de las tradiciones, al intercambio de saberes y al fortalecimiento de vínculos sociales en las situaciones de cambios y migraciones, además de estimular la organización y el ordenamiento del espacio peridoméstico", afirman Norma Hilgert, que con Violeta Furlán y Maria Lelia Pochettino, etnobiólogas y antropólogas del Conicet, y Monika Kujawska, de la Universidad de Lodz, Polonia, acaban de publicar un trabajo en Pharmaceutical Biology en el que analizan el rol de los espacios que rodean las viviendas en Misiones.

"En este lugar en el que hay tantas culturas y la gente se mueve tanto, es como si conservaran una dosis homeopática de la chacra", explica Hilgert.

Oriunda de Santa Fe, doctorada en etnobiología en la Universidad Nacional de Salta y actualmente residente en Iguazú, donde trabaja en el

Instituto de Biología Subtropical (IBS), Hilgert dice que el trabajo partió del interés por saber cuál es el uso de los espacios verdes en las propiedades familiares de la ciudad.

"Taníamos algunas hipótesis, pero cuando empezamos con el relevamiento preliminar, Violeta llegó a la oficina diciendo «Nada de esto cierra»", recuerda Hilgert.

Furlán, que basó en esta investigación su tesis de doctorado, hizo un relevamiento de todos los barrios y, a través de unas 400 entrevistas (el 10% de los hogares, según el último censo de Iguazú), determinó que en los barrios donde las propiedades tienen 450 metros cuadrados o más es probable encontrar un espacio verde productivo.

A la luz del día

"Había muy poca información -cuenta Furlán-, de modo que hicimos un primer paneo y continuamos con algunas personas que eran las que más variedad de especies tenían.

Una superficie de alrededor de 400 metros cuadrados sería lo que acá llamamos «chacra» y en Buenos Aires se conoce como «quinta»."

En general, los encargados de transformar ese espacio verde en una huerta son mujeres, jubilados o personas sin hijos.

Las tres especies relevadas por Furlán, Hilgert, Pochettino y Kujawska son la manzanilla, la menta y el aloe vera, que tienen una historia de uso desde la época de la conquista y para los pobladores de la región son muy importantes.

También estudiaron la presencia de algunas otras, como la guayaba, utilizada para contrarrestrar la diarrea, y el kaa're, la misma que en el centro del país se conoce como paico y se usa como digestivo, incluso en niños.

Esta última fue motivo de una gran discusión porque desde la medicina académica es considerada tóxica.

El tránsito de plantas medicinales en el ámbito estudiado va del campo a la ciudad y de la ciudad al campo.

Un ejemplo es, precisamente, el aloe, que llegó desde África, primero a los ámbitos urbanos y después, a entornos rurales.

"Encontramos que cuando las familias se mudan se llevan parte de sus plantas curativas o vuelven al campo, y buscan entre sus familiares y amigos semillas o plantines -dice Furlán-.

Los resultados de este trabajo pusieron en evidencia el invisible, pero enorme e importantísimo circuito de plantas medicinales existente entre el campo y la ciudad, que además de enriquecer los huertos, fortalece los vínculos locales y, en particular, la soberanía familiar."

De acuerdo con esta investigación, que continúa una línea de trabajo interdisciplinaria iniciada hace 10 años en la zona y que analiza diferentes aspectos de la diversidad biológica y cultural, teniendo en cuenta el estrecho vínculo entre la población local y el entorno que habita, "tanto en el campo como en las ciudades hay un repertorio compartido de plantas que la gente usa en curaciones caseras, y que están disponibles principalmente en las huertas y los patios cercanos a las casas".

Esos espacios verdes aportan plantas para infusiones, condimentos y algo de comida. Pero el "botiquín de la naturaleza" no sólo incluye vegetales tradicionales, sino también otras conocidas por la radio, la TV o traídas de Brasil o Paraguay que llegan a la ciudad, y de allí van al campo pasando por zonas periurbanas.

"Encontramos más de 500, de tres grupos culturales distintos -precisa Hilgert-, que pueden usar una misma planta para enfermedades distintas.

Es como la comida: una familia puede usar el repollo para hacer chucrut y otra lo hace en ensalada."

Los remedios no sólo se plantan; a veces, crecen espontáneamente, especialmente en el norte de Misiones, una región muy próxima a un parque nacional.

"Entre estos pobladores, la medicina alopática está tan incorporada como la tradicional -destaca Hilgert-.

Hay dolencias que se curan con plantas, otras que se curan con el curandero y otras en el hospital.

Nosotros somos los que hacemos la división, para ellos no son opuestas.

Es bien importante que los agentes sanitarios tengan clara esa visión y no censuren estos usos, sino que más bien los supervisen.

El problema del uso de plantas medicinales aparece cuando hay erosión en el conocimiento, que es lo que ocurre cuando esas prácticas deben ocultarse.

Es importante que su uso se pueda hacer a la luz del día, y que se pueda conversar y discutir con los médicos."

Nora Bär
LA NACION

domingo, 28 de febrero de 2016

Heavy metal para vivir: nuevos descubrimientos en proteínas de cobre


Marcos Morgada y Alejandro Vila, autores del trabajo. 
Foto: gentileza IBR.

Investigadores del IBR revelaron nuevas funciones de proteínas que contienen centros de cobre esenciales en la respiración celular en humanos, lo que permitirá avanzar en el estudio de enfermedades genéticas.

Desde hace 20 años el grupo liderado por Alejandro Vila, investigador superior del Consejo, en el Instituto de Biología Molecular y Celular de Rosario (IBR, CONICET-UNR) trabaja en el estudio de metales que permiten a las proteínas cumplir funciones esenciales para la supervivencia de todos los organismos.

Su falta lleva a distintas disfunciones, por ejemplo la deficiencia de hierro que causa anemia.

Sin embargo las concentraciones elevadas de metales son tóxicas y hasta letales para las células.

De este modo, señala Vila, “los organismos cuentan con mecanismos que les permiten regular la concentración de metales en las células para que puedan cumplir su función sin generar toxicidad”.

Marcos Morgada, becario doctoral del CONICET en el IBR y primer autor del trabajo, explica que el oxígeno que se inspira tiene como destino todas las células del cuerpo, que contienen una proteína llamada citocromo c oxidasa, responsable de la respiración celular.

Además, agrega que “este proceso, mediante el cual la célula obtiene la energía para todas sus funciones, requiere de la presencia de cobre y hierro para su funcionamiento.

Los niveles necesarios de cobre, así como su regulación, dependen de varias proteínas que interaccionan de manera muy compleja en la célula”.

A través de estudios genéticos los investigadores identificaron dos proteínas llamadas Sco1 y Sco2 como esenciales para el ensamblado del centro de cobre que permite la respiración de la célula.

De hecho, advierte Vila, “las mutaciones en estas proteínas dan lugar a desordenes metabólicos en recién nacidos debido a la falta de cobre, que se manifiestan en tejidos con alta demanda de energía -cerebro, músculo y corazón- y llevan a casos de muerte temprana.

Sin embargo hasta el momento se desconocía la función específica de estas proteínas”.


Marcos Morgada y Alejandro Vila, autores del trabajo. Foto: gentileza IBR.

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El grupo de Metaloproteínas del IBR dilucidó el mecanismo por el cual tiene lugar este proceso de unión de cobre a la oxidasa en humanos, lo que le valió una publicación en la prestigiosa revista, Proceedings of the National Academy of Sciences.

“A pesar de que Sco1 y Sco2 son dos proteínas aparentemente similares, cumplen roles distintos y complementarios”, detalla Vila, “una de estas proteínas ‘prepara’ la oxidasa para recibir los iones cobre, mientras que la otra actúa como metalochaperona, es decir, transfiriendo los cobres necesarios para la respiración celular”.

Según los investigadores, todos los intentos previos de estudiar este proceso habían resultado infructuosos debido a la dificultad de trabajar con la subunidad de la citocromo c oxidasa humana en el laboratorio.

“El desafío principal de la investigación fue el diseño de una proteína quimérica que permitiera realizar estos experimentos”, destaca Morgada.

De esta manera lograron caracterizar la proteína en un trabajo preliminar publicado en la revista de la Sociedad Química Alemana, Angewandte Chemie  y finalmente, mediante estudios bioquímicos y estructurales utilizando Resonancia Magnética Nuclear (RMN), diseccionaron los detalles moleculares de las interacciones entre las distintas proteínas intervinientes y sus funciones específicas.

El conocimiento de este mecanismo de acción y el sistema de estudio diseñado les permitirán estudiar las bases moleculares de enfermedades genéticas relacionadas con la falta de estas proteínas, que generalmente llevan a la muerte del niño a temprana edad.

Es importante destacar que, dentro de las enfermedades clasificadas como mitocondriales, las vinculadas con el ensamblado de la citocromo c oxidasa son las de mayor gravedad.

Por Jimena Zoni. IBR.
Sobre investigación:
Marcos N. Morgada. Becario doctoral. IBR.
Luciano A. Abriata. EPFL. Suiza.
Chiara Cefaro. Fondazione Farmacogenomica FiorGen Onlus. Italia.
Karolina Gajdac. Magnetic Resonance Center, University of Florence. Italia.
Lucia Banci. CERM. Italia.
Alejandro J. Vila. Investigador Superior. IBR.

conicet.gov.ar



viernes, 26 de febrero de 2016

Se lanzó el Proyecto Plancton Oceánico, Clima y Desarrollo

Se lanzó el Proyecto Plancton Oceánico, Clima y Desarrollo

Es una iniciativa del Laboratorio Europeo de Biología Molecular (EMBL), entidad de la cual el Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación Productiva es Estado Miembro Asociado

Se trata de una iniciativa del Laboratorio Europeo de Biología Molecular que busca mejorar la investigación oceánica.

El lanzamiento se llevó a cabo en la Alianza Francesa de Buenos Aires con la presencia de expertos de instituciones nacionales e internacionales.

Se presentó ayer en la Alianza Francesa de la Ciudad de Buenos Aires, el proyecto Plancton Oceánico, Clima y Desarrollo, una iniciativa del Laboratorio Europeo de Biología Molecular (EMBL), entidad de la cual el Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación Productiva es Estado Miembro Asociado.

El proyecto es financiado por el Fondo Francés para el Medio Ambiente Mundial (FFEM, por sus siglas en francés) y su objetivo radica en el desarrollo de una plataforma que permitirá el acceso a la información sobre la biodiversidad oceánica y su impacto en el cambio climático, la transferencia de tecnología y la colaboración entre todos los países que conforman la comunidad científica internacional.

Se lanzó el Proyecto Plancton Oceánico, Clima y Desarrollo

Gerente del FFEM, Janique ETIENNE

Encabezó la apertura del encuentro la gerente del FFEM, Janique ETIENNE, quien destacó que gracias a esta iniciativa “la ciencia de alto nivel podrá contribuir a las decisiones políticas” y agregó “buscamos sostener la concientización sobre los sistemas planctónicos y los océanos a nivel mundial”.

En representación del EMBL, el líder de grupo, Paul Flicek, afirmó: “Un proyecto colaborativo, internacional y a gran escala, como el que nos convoca, resulta fundamental para asegurar las relaciones existentes.

Argentina es el primer miembro de América Latina asociado al EMBL y esta es una relación bidireccional”.

Se lanzó el Proyecto Plancton Oceánico, Clima y Desarrollo

Paul Flicek, líder de grupo por el EMBL

Por su parte, el director científico del Programa Científico TARA Oceans resaltó la importancia del plácton para la biodiversidad y los avances de la ciencia.

“El plancton representa la diversificación de la vida y su complejidad.

Es un elemento que juega un papel principal en la producción de oxígeno y la cadena alimentaria de la vida en los océanos, y también es un regulador de la química de nuestro clima”, explicó Eric Karsenti.

El proyecto Plancton Oceánico, Clima y Desarrollo busca contribuir a la mejora de la gestión en investigación oceánica, a través del programa TARA Oceans, fomentando el desarrollo de modelos e indicadores para la observación de la biodiversidad basado en el sistema planctónico.

Su valor añadido radica en el aspecto innovador de la observación de los ecosistemas marinos, adaptando modelos y datos para incluir los sistemas planctónicos.

Cuenta con un financiamiento de €9.965.773 por un período de cuatro años, con aportes del FFEM en asociación con la Fundación Tara Oceans-EMBL.

Se estima que el programa desarrollará una asociación de investigación con participación de, al menos, seis países de las regiones de Sudamérica y Sudáfrica.

Asimismo, se contempla la creación e implementación de un programa internacional para la estructuración de la investigación oceánica.

Se lanzó el Proyecto Plancton Oceánico, Clima y Desarrollo

El lanzamiento se llevó a cabo en la Alianza Francesa de Buenos Aires con la presencia de expertos de instituciones nacionales e internacionales.


Estuvieron presentes durante la jornada la gerente del FFEM, Janique ETIENNE; la directora del Instituto de Ecología y Medio Ambiente - Centro Nacional para la Investigación Científica (Centre National de la Recherche Scientifique –INEE CNRS), Stephanie Thiebault; el director científico del Programa TARA Oceans, Erick Karsenti; el jefe de Medio Ambiente y Clima del  Programa TARA, André Abreu; el líder del grupo EMBL-EBI, Paul Flicek y la Dra. Mirtha Lewis en representación del Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación Productiva, quien presentó la iniciativa Pampa Azul.

Tara Oceans – EMBL

La expedición Tara Oceans, liderada por el científico del EMBL Eric Karsenti, presenta un esfuerzo sin precedentes en la materia con 35.000 muestras colectadas, que contienen millones de micro organismos, en 210 estaciones marítimas alrededor del mundo, seleccionadas especialmente por su relevancia climática y biodiversidad.

Para más información: www.embl.de/tara-oceans/start/  

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